La Policía Nacional desarticula un entramado empresarial que defraudó más de 7,7 millones de euros a pequeños inversores

La Policía Nacional ha desmantelado un entramado empresarial que habría defraudado más de 7,7 millones de euros a pequeños inversores particulares mediante un modelo fraudulento de micromecenazgo basado en supuestos proyectos de restauración y viviendas de alquiler vacacional.


La operación, desarrollada por la UDEF, se ha saldado con seis detenidos en las ciudades de A Coruña y Madrid, tras una investigación que también ha destapado un fraude a la Seguridad Social de más de un millón de euros.

Un modelo de inversión que nunca existió

La investigación comenzó en 2024, cuando los agentes recibieron las primeras denuncias de particulares que habían invertido en proyectos de hostelería y alojamiento turístico a través de plataformas de micromecenazgo (crowdfunding).
Los presuntos responsables prometían rentabilidades elevadas y rápidas ganancias a cambio de pequeñas aportaciones económicas.

Para reforzar la credibilidad de la estafa, presentaban documentación manipulada, métricas falseadas y proyecciones de beneficios ficticias, ofreciendo a los inversores la posibilidad de participar en supuestas aperturas de restaurantes o adquisiciones de viviendas vacacionales.
Sin embargo, los beneficios nunca se materializaban, y las víctimas eran reubicadas en otros proyectos inventados o recibían continuas evasivas.

40 cuentas bancarias para ocultar el dinero

Los agentes de la UDEF constataron que las aportaciones económicas apenas se destinaban a los fines anunciados.
Gran parte del dinero se movía entre más de 40 cuentas bancarias pertenecientes al grupo, con el fin de dificultar su trazabilidad y disfrazar el origen de los fondos.

El capital terminaba desviándose hacia gastos personales de los principales implicados, que justificaban los continuos fracasos empresariales como “riesgos normales de mercado”.
La investigación determinó que el volumen de dinero defraudado entre 2022 y 2024 ascendió a 7.700.000 euros, y que las operaciones fraudulentas habían afectado directamente a 63 víctimas confirmadas, aunque la cifra real podría llegar a 800 personas en toda España.

Fraude a la Seguridad Social por más de un millón de euros

Además del engaño a los inversores, el grupo también cometió un fraude fiscal y laboral de 1.011.612 euros contra la Tesorería General de la Seguridad Social, mediante el uso de testaferros y el impago de cotizaciones y obligaciones fiscales.
Los responsables mantenían plantillas ficticias y empresas sin actividad real para obtener ventajas tributarias, presentándose como negocios en expansión que en realidad nunca operaron.

Este fraude paralelo permitió a la organización mantener su estructura durante años, aparentando solvencia mientras desviaba capital de forma sistemática.

Operativo simultáneo en A Coruña y Madrid

La fase final de la investigación se desarrolló en un operativo simultáneo en A Coruña y Madrid, donde fueron detenidas seis personas —tres en cada ciudad—.
Se practicaron tres registros en domicilios y oficinas en la ciudad gallega, donde los agentes intervinieron documentación relevante, varios teléfonos móviles, un ordenador portátil y un vehículo.

Asimismo, fueron bloqueadas doce cuentas bancarias utilizadas por la organización y embargado un inmueble valorado en 60.000 euros, propiedad del principal investigado.

La UDEF Central continúa analizando el material incautado, ya que se sospecha que los detenidos podrían haber participado en otras operaciones financieras similares en distintas provincias.

Víctimas en toda España

El patrón común de los afectados revela un perfil de inversores particulares con pocos conocimientos financieros, atraídos por la idea de participar en pequeños proyectos con alta rentabilidad.
Los estafadores utilizaban las redes sociales y los propios establecimientos para captar clientes, presentando sus proyectos como negocios innovadores con respaldo legal.

La Policía Nacional ha recordado la importancia de verificar siempre la legalidad y registro de las plataformas de inversión, y ha advertido de que este tipo de esquemas de micromecenazgo fraudulento se están volviendo cada vez más sofisticados.

Una estafa de confianza y apariencia

El éxito de la organización se basó en un principio simple: inspirar confianza.
Mostraban informes profesionales, balances positivos y supuestas licencias urbanísticas para convencer a los inversores.
Pero tras esa apariencia de legitimidad se escondía un circuito cerrado donde el dinero nunca llegaba a las obras ni a los negocios prometidos.

Con esta operación, la Policía Nacional logra desmantelar uno de los mayores fraudes de inversión privada detectados en España en los últimos años, aunque las investigaciones continúan para identificar nuevas víctimas y responsables financieros.

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